Publicado en Sin categoría

Todo

¡Hola, confesores! ☺

No tengo mucho tiempo últimamente, pero lo prometido es deuda y os dije que iba a publicar un relato antes de final de mes, así que aquí os lo dejo. Es cortito pero espero que os guste.


 

TODO

Todo. Todo. Realmente todo. Si soy sincero lo he dado todo por ella. No exagero. Entre todo lo que he dado están incluidas bromas, falsos enfados y mentiras, muchas mentiras. Y, probablemente, esas hayan sido las culpables de que hoy esté aquí escribiendo esto.

Básicamente, me bloqueé. No sé por qué, pero me bloqueé. Fui decidido a estar con ella, acercarme y decirle y decirle un simple “hola” con esa sonrisa nerviosa que me sale siempre y que ya no intento evitar, pero a un solo centímetro de ella me he quedado inmóvil, invisible, mudo. 

He sentido tener una barrera entre los dos, una barrera que me ha hecho rebotar y salir corriendo con la esperanza de que no me hubiese visto. Ojalá nunca se llegue a enterar de lo imbécil que me he sentido, ojalá nunca sepa lo que ha pasado, ojalá no me haya visto nunca.

Medio muerto,medio asustado. Estoy a pocos metros de ella, que a su vez me parecen demasiados. Nos conocemos desde siempre y nunca en estos años me había bloqueado de tal manera sin saber actuar. Le he mentido mil veces, sí, y la mentira que más veces he repetido es que no sentía nada por ella. Hubo un momento en que llegué a creérmelo de tanto repetirlo, hasta que la vi otra vez y su sola presencia me hizo recordar que era una mentira, una invención. ¡Estúpido de mí!

Si ella supiese que mi cobardía, la que me hacía mentirle una y otra vez con lo mismo, me clavaba una estaca en el alma cada vez que se lo decía… pero no, ¿para qué? Me volveré a callar, como siempre.

Me callo siempre. Me callo mientras me cuenta quien le gusta, y yo me invento quién me gusta a mí. Me callo cuando la veo feliz y decido no contarle mis problemas. Me callo siempre.

El silencio siempre ha sido mi mejor arma, siempre ha sido mi escudo. El silencio, las mentiras y una sonrisa fingida en mis peores días, ese siempre ha sido mi trío de oro. 

Y aunque he cambiado, me he cansado, pero aún con esas, sé que ella es mi mayor debilidad, el motivo por el que una vez me volví frío e incluso violento, ella es la única razón que me queda para seguir aquí y no largarme. Aquí. A pocos metros de ella, tan cerca y a la vez tan lejos.

Queriendo volver.

Queriendo huir.

Queriendo… queriendo saber qué quiero.

Sabiendo, eso sí, que aunque la quiero nunca voy a ser tan valiente como para confesárselo. Pero insisto, todo, se lo he dado todo. Todo a cambio de convertirme en lo peor que me podría pasar: un amigo más.


Y creo que nada más,

Que os vaya bien,

Que lo paséis bien,

Que os queráis (es muy importante)

Y nos vemos muy pronto de nuevo por aquí.

¡Hasta la próxima!

http---signatures.mylivesignature.com-54493-258-7F88F40B9E2C2A1062E84C56A83DC478

Anuncios

Autor:

Christian Corchuelo. Barcelona, 1996. Estudiante de la Universidad de Barcelona, facultad de Filología. Amante de la lectura, la escritura, la música, el mar Mediterráneo y la ciudad de Barcelona. Me siento vivo con pequeñas cosas, es lo bueno que tengo. Seguiré luchando. #ConfesionesdeunT3

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s